ORIGEN DEL CEREZO

Origen del Cerezo

Al Karaz una historia fascinante con 1.000 años de antigüedad

Nos complace mencionar de una manera breve el origen, evolución y asentamiento del árbol de la cereza en nuestro Valle, para ello hemos intentado documentarnos de una manera fidedigna y veraz, remontándonos hasta el siglo IX de nuestra era. Quiero recalcar, aunque parezca una obviedad, que la palabra árabe «al karaz» fue el primer vocablo utilizado para nombrar a «la cereza».

Les invitamos a leer a quiénes lo deseen, este breve texto documentado y contextuado con todo el rigor que  requieren, tanto el árbol como el fruto del cerezo que ha determinado el estilo de vida de una comarca llamada «Valle del Jerte»

 

AL KARAZال كرز

 

El cerezo es un árbol que se cría de manera espontánea en las montañas de Asia Menor, apareciendo salpicado con frecuencia en los bosques naturales de la antigua Persia, Armenia y el Caúcaso, por lo que los distintos autores le consideran originario de aquella zona (DE CANDOLLE, MOUILLEFERT, RUIZ DE LA TORRE, LÓPEZ GONZALEZ), desde donde debió pasar a Europa, sin duda acompañando a las migraciones humanas que desde aquel área colonizaron la gran península occidental del continente euroasiático y que se conoce, ocurrieron ya en tiempos del Paleolítico y sobre todo durante la época final de las glaciaciones cuaternarias.

Se encuentran testimonio de sus semillas en los palafitos de Suiza, en los estratos de turberas con antigüedad de la edad de piedra, con una edad posterior en el hábitat lacustre del Lac du Bourget, más reciente aún en la esación de Corcelettre , del lac de Neuchatel y en la Terramare de Parma (MOUILLEFERT, 1903).

Gabriel Alonso de Herrera, con su Obra de Agricultura (1513) marca un hecho trascendente en la Agronomía hispana, siendo el referente en lengua castellana durante varios siglos posteriores. En ella, aparecen referencias de autores latinos clásicos como Paladio, Plinio y Teofrasto a la especie.

“Dice Plinio que en su tiempo se hacían muy mal los cerezos en Roma, y estando yo en aquella ciudad via continuamente que las cerezas romanescas que así llaman a las que allí se crían, valían un tercio más por libra que las forasteras, de onde podemos entender que con los tiempos se mudan las naturalezas de las tierras, y aún los árboles que en otro tiempo no se criaban en una tierra.”

De aquí puede deducirse que este cultivo no tuvo demasiada fortuna en la Roma clásica, posiblemente debido a la escasa dedicación que los romanos pusieron en el arte agrícola del regadío.

 Es con los andaluces, y la cultura árabe con los que el cerezo, llamado así en castellano por derivar del árabe al-karaz, conoce su verdadera expansión en el norte de áfrica, la península ibérica y las islas de Sicilia, pasando al resto de Europa una vez mejorado, como sucedió con tantas otras muchas cosas que relucieron en la tierra andalusí. Con bastante anterioridad a Herrera, como unos cuatrocientos años antes (hacia 1180) un andaluz llamado Abu Zakariyya Yahya Ibn al Awwam escribe otro gran tratado de agronomía y ganadería, tal vez mejor, más amplio, más original y con más fundamentos en los conocimientos agrícolas de los ríos mesopotámicos y egipcios que fueron la cuna de las civilizaciones humanas.

 La facilidad con la que el “non plus ultra” del mundo civilizado occidental contactó e intercambió toda clase de género cultural con la tierra del Edén bíblico merced a la comunidad de la fe islámica y la cultura árabe, llevó a la proliferación de los cultivos templados del Asia Menor e Insostán, generando un progreso agroganadero hasta entonces desconocido en Occidente.

 Legados de aquella herencia son as sukar (azúcar), al qutun (algodón), al badinyyanun (la berenjena), al yaws (el allozo o almendro), ar ruz (ar roz), ar ruman (el granado), al laymunun (el limón), al burtuqalun (el naranjo), al isfanaha (la espinaca), al hindiyya (la de la india o sandía, o mejor como aún se pronuncia en algunos pueblos moriscos de andalucía, “jandía”), as safrá (la amarilla o azafrán), y otros, entre los cuales ¡cómo no!, nuestro conocido y querida al karaz (la cereza).

 Artículo XV. Del plantío del Cerezo que es el grano real*

 Le hay de dos especies; de cereza negra y encarnada, y también le hay hortense y montesino. Algunos dan este nombre de grano real a la piña grande.

 Según el libro de Ibn Hajaj, es opinión de Junio que para el cerezo son buenos los parajes muy fríos; y que echa el fruto de más tamaño y delicadeza, si fuere injertado. Sadihames dice, que el cerezo se planta en enero y febrero y que es árbol que prevalece bien en montañas y sitios muy fríos; y que su fruto es grueso y de gusto delicado, si se injerta. Añade, que el plantío que se hace de él en los meses expresados debe ser del vástago nacido al pie, o de desgarrado; y que es despreciable el plantado de pepita.

Según otro autor, el cerezo se cría en lugares llanos y húmedos de montañas frías, y en terrenos areniscos y pedregosos, y en los sitios altos y fuertes de tierra adiposa y bermeja. No le conviene la tierra negra tostada (del sol) a no ser de mucha humedad. Su plantación se hace de pepita, renuevo y ramo desgarrado, (advirtiendo) que el segundo no le nace debajo, sino lejos del tronco; el cual plantado inverso, después se traspone. También el mismo se trasplanta de los montes por enero o noviembre teniendo tal cuidado al arrancarle que no se le corte raíz alguna; pues no vegetaría. Y lo mismo debe practicarse con los plantones de los árboles gomosos.

 Dicen que para plantarle en las huertas se escojan los renuevos lisos de buen brote y de seis palmos de largo, y que desgarrados se planten en hoyos de figura sepulcral y del profundo de tres palmos a distancia de quince codos uno del otro. Que el cuesco se plante en vasos nuevos de barro grandes por junio, hasta principios de enero, después de tenerle en infusión en agua veinte dias sin que se le deje secar antes de plantarle. Que plantado en otoño o en invierno nace en marzo, y a veces tarda hasta el año siguiente; y finalmente, que a los dos años se trasplanta, ejecutando la operación en el método expuesto arriba.

 No ha de regarse con exceso el plantón del ramo desgarrado ni el nacido del huesecillo, sino solo una vez cada ocho días, que es cuando por su sequedad le sienta bien la mucha copia de agua, al contrario el estiércol, el cual le pierde, si le tiene cerca; y aún llega a secarse cuando es estercolado con demasía. Quien quisiese hacer alarde de tener una especie peregrina de éste, plántele inverso (metiendo) la parte superior de él en un vaso por el mes de octubre, sin mudarle hasta pasados los tres años; cuya operación se ejecuta a principios de noviembre. Injértase este árbol en su misma especie, en mejorana y en durazno; el cual asimismo se injerte en él. También dicen, que se injerta en almendro y en níspero aronio. El que traído de los montes no llegare a hacerse de buena calidad, deberá injertarse a los dos años, cuando se advirtiere estar vigoroso y robusto.

 El que quisiere que en breve fructifique el cerezo puesto de huesecillo, injerte la planta nacida de él al año siguiente, y a los dos años de esta operación se logrará dicho efecto con preferencia a los de su especie. (IBN AL AWWAM, año 1180)

 Nuestra comarca, Valle del Rio Jerte, aún conserva más rasgos de aquella época de la que nosotros hubiésemos podido ni siquiera imaginar. Legados de un pasado más bien oculto o ensombrecido son su nombre Xerit y nuestro amor por la tierra, nuestra saber y manejo con el regadío, estableciendo una perfecta simbiosis entre la montaña, el agua, y el hombre que se tradujo en vergeles de ladera, floridos y ornados durante gran parte del año, conservando la que sin duda es la comarca más importante de la Península Ibérica dedicada al cultivo de la cereza.

 Orgullosos de ello, afrontamos nuevos retos en el presente, para hacer llegar a ustedes las perlas rojas de nuestro valle, donde se encierran perfumes de antaño, colores sin par y los rumores de este legendario río que marca el curso de nuestras vidas.

 Con agradecimiento a: Antonio Pulido Pastor/Harún abu yabal, por su ayuda y asesoramiento.

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